29- Celebremos juntos

Ella leyó las instrucciones y, poseída por la música de tambores y arpas que llegaba con la brisa fría del viento y entraba por su ventana, somnolienta y confundida, Penélope decidió seguir la música. Quizás se alejaría de la gente, pero la celebración nocturna de la Diosa Afrodita era un deseo que ...

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