Capítulo 647

El rugido de los motores rompió el silencio de la noche.

Varios coches arrancaron al mismo tiempo y se marcharon.

Holden se quedó quieto, observando cómo los coches desaparecían en la distancia, una neblina formándose en sus ojos.

Isolde golpeó con fuerza su bastón en el suelo. —Dentro de tres dí...

Inicia sesión y continúa leyendo