Capítulo 129 Capítulo 129.

Valente trotó hasta llegar al primer nivel del edificio, sosteniendo su hacha en una mano y el arma en la otra. Era hora de partir. Abrió las puertas afanado, oyendo un sonido particular que lo obligó a plantar sus pies para tratar de descifrar de dónde salía o qué eras. Aunque jamás imaginó verse d...

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