Capítulo 34 Capítulo 34.

La lengua del mafioso envolvió sus senos y ella suspiró, dejando de temblar al sentir como este comenzó a mordisquear la piel alrededor. Su mente sucumbió y su cuerpo se estremeció al tener las manos deslizándose por sus piernas.

Su centro pulsó. Sus manos se sostuvieron y sus ojos lagrimearon en e...

Inicia sesión y continúa leyendo