Capítulo 47 Capítulo 47.

Con la bata descolocada, el cabello alborotado y los labios hinchados, Harper tenía el pulso a nada de abrir sus venas. Ver seis pares de ojos sobre ella y tener a un mafioso de casi dos metros, excitado y sin ningún gramo de vergüenza no era fácil de ignorar.

Mateo tenía cara de querer destrozar a...

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