Capítulo 52 Capítulo 52.

Harper tenía sus piernas tan abiertas que no creyó que sería capaz de resistir otra serie de orgasmos cómo los había tenido. El mafioso no conocía la definición de saciedad, la poseía con cada embate, pero le devolvía la vitalidad con los besos y las caricias que la llevaron a cometer la tontería de...

Inicia sesión y continúa leyendo