Capítulo 53 Capítulo 53.

Un silencio absoluto cubría la habitación cuándo Mateo abrió los ojos. La pieza de cerámica que contenía dos flores en la mesita de noche se había movido unas cuantas pulgadas, el aroma particular a lavanda no estaba sólo, de alguna manera, el jazmín se mezcló con…

Sus dedos rozaron algo que lo hiz...

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