Capítulo 195: Ver el mundo de manera diferente

Su voz era como una caricia de terciopelo sobre mi piel.

Sonreí, tímida, cariñosa y un poco sin aliento.

—Bueno, para empezar... Siempre he querido ir a Nueva York.

—¿Nueva York? —repitió, con su sonrisa desvaneciéndose en algo curioso e intenso.

Asentí suavemente.

—Siempre escucho lo ajetreada qu...

Inicia sesión y continúa leyendo