Capítulo 234: Juguemos un juego.

Apenas tuve tiempo de moverme antes de que me subiera a su regazo, mi cuerpo lo buscaba por instinto. Él me atrapó con facilidad, sus manos fuertes me agarraron mientras me acercaba más, obligando a mis piernas a rodear su cintura con fuerza. Podía sentirlo, duro y sólido, presionado contra mi abdo...

Inicia sesión y continúa leyendo