Capítulo 26: Furia

ISAIAH

Mis nudillos se abrieron en el momento en que golpearon la pared, pero no me detuve. El dolor era más fácil de soportar que la tormenta en mi pecho; más fácil que pensar en ella con él. Me dolía recordar la manera en que me abrazaba, me miraba, me deseaba, pero no podía hacer nada al respect...

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