Capítulo 53: Juego 2

TAMARA

Mhm. —Sus labios se curvaron levemente—. Tendrás que fingir que soy tu esposo—

—¡Oh, diablos, no!

—Escúchame. —Apretó las palabras, agarrándome del brazo. Su agarre era firme, no doloroso, pero aun así me dolió—. ¿Quieres comer?

No respondí, pero la mirada fulminante que le lancé debería...

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