Capítulo 7: Ojos verdes fríos.

TAMARA.

Nuestros ojos se encontraron; el marrón de los míos chocó contra el verde oscuro de los suyos. Mi mirada brillaba empañada por las lágrimas, mientras que la suya permanecía seca, gélida e inescrutable. Este era Isaiah, mi primer amor, el ladrón de mi corazón, cuerpo y alma. Llevaba el mismo...

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