Capítulo 38 38

Cuando llegué a mi casa me permití llorar mientras arreglaba mi maleta, mañana viajaría a la Capital para poder arreglar mis papeles en la universidad y poder apartar la residencia pagando por adelantado, cuando de repente sentí mi teléfono vibrar desde mi bolsillo, fruncí el ceño, no recordaba habe...

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