Capítulo 41 41

Denver me ayudó a levantarme y él no paraba de reírse de mi torpeza, maldición, cuando siempre intentaba impresionar, me pasaban cosas como estas.

Torpe, torpe, torpe.

Le agradecí y fui a buscar a Rachel para irnos. Necesitaba un respiro, así que fuimos por un helado y posterior a eso; a casa, sin e...

Inicia sesión y continúa leyendo