Capítulo 32 Te creo

—Te creo.

Mauro no se movió. Mi padre soltó el aire como si yo acabara de confirmar su peor sospecha.

—Alma, acabas de escuchar una frase diseñada para convencerte.

—Y tú acabas de demostrar por qué no te cuento nada.

Mauro mantuvo los ojos en mí.

—No te dije que te amo para conseguir una respuesta....

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