Capítulo 40 El anillo que no fue mío

—¿Le propusiste matrimonio?

Mauro no soltó mi mano.

—Sí.

—¿Y pensabas contarme antes o después de que Rebeca llegara vestida de blanco a nuestra puerta?

—No estaba vestida de blanco.

—Es una imagen, Mauro.

—Una bastante específica para alguien que asegura no competir con ella.

Intenté retirar la man...

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