Capítulo 43 La mentira que podía salvarlo

—No lo ocultó —dije hacia el teléfono.

Mauro me miró. Rebeca guardó silencio al otro lado de la llamada.

—Alma, la solicitud incluía un apartado de empleos anteriores —explicó ella—. Mauro escribió “consultoría independiente”.

Aparté la mano que todavía tenía debajo de mi delantal.

—¿Eso pusiste?

—E...

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