Capítulo 45 Mi novio, mi empleado

—Sí. Múdate conmigo.

Mauro no me besó. Permaneció entre mis piernas, observándome con una seriedad irritante.

—¿Sí porque perdiste la paciencia o porque quieres vivir conmigo?

—Sí porque quiero despertarme contigo, discutir por el armario y encontrarte en mi cocina sin que tengas que inventar una ra...

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