Capítulo 55 El anillo de mi abuela

—No sé por qué estoy llorando.

Mauro no retiró el pulgar de mi mejilla.

—Sí lo sabes. No quieres decirlo.

—Durante unas horas imaginé que podía existir.

—Yo también.

—No estoy preparada para un hijo.

—Yo tampoco.

—Entonces deberíamos sentir alivio.

—Lo sentimos.

—También duele.

—Sí.

La facilidad con...

Inicia sesión y continúa leyendo