Capítulo 58 El hombre que firma mi sueldo

—Sí quiero casarme con él.

Mi madre dejó de respirar. Valeria soltó mi muñeca. Sofía abrió la boca y Mauro mantuvo el anillo entre los dedos.

—Pero no estamos comprometidos —añadí—. No hubo pregunta, respuesta ni anuncio. Solo olvidé quitarme una joya.

—Durante toda la noche —recordó Mauro.

—Deja de...

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