Capítulo 64 El hombre que despedí

—No puedes despedirme mientras estás desnuda.

Mauro continuaba frente a mí con una toalla alrededor de la cintura y varias gotas recorriéndole el pecho. Sostuve su mirada, aunque mi cuerpo tenía opiniones poco profesionales sobre aquella reunión.

—Ya lo hice.

—Entonces necesito saber si me despedist...

Inicia sesión y continúa leyendo