Capítulo 77 La mentira que no acepté

—Despierta. Tu padre quiere venderme su parte de la casa a escondidas.

Mauro abrió los ojos. Seguía desnudo, con la sábana sobre las caderas y mi llave dentro de la mano.

—Repite eso.

Le entregué el teléfono y reproduje el mensaje de Ramiro. Mauro se incorporó antes de que terminara.

—¿Por qué estab...

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