Capítulo 79 La prometida de Mauro

—Sí, pero levántate antes de que descubra cuánto disfruto verte nervioso.

Mauro no se movió.

—¿Eso fue un sí definitivo o uno de tus síes que viene acompañado por doce condiciones?

—Es definitivo. Las condiciones empiezan después.

Soltó el aire y bajó la cabeza. La mano que sostenía la caja tembló a...

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