Capítulo 57

La mañana en la prisión comenzó con un zumbido estridente que cortó mi sueño inquieto a las 5:30 AM. Me desperté sobresaltada, olvidando momentáneamente dónde estaba hasta que las luces fluorescentes se encendieron, iluminando las paredes grises de concreto de nuestra celda—paredes manchadas con año...

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