Capítulo 36 Al borde de la muerte

—Puedo oírlo, Kael. Leo está llorando. ¡Tiene miedo!

Selene se aferró al brazo de Kael con dedos temblorosos. La voz se le quebró por encima del aullido del viento que azotaba las laderas del Pico Negro. Frente a ellos, la ancha boca de la cueva de hielo exhalaba un aire que helaba los huesos, pero...

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