Capítulo 49 La luz encendida

—Cada vez que toco a Leo, la mano se me calienta. ¿Este es el poder al que te referías, Kael?

Selene alzó la palma frente a su rostro, observando sus dedos temblorosos. Bajo el sol de la mañana que se colaba por los huecos entre los árboles del jardín secreto detrás de la Casa de la Manada, su piel...

Inicia sesión y continúa leyendo