Capítulo 98 Bajo el cielo plateado

—¡Papi, mira! ¡Puedo controlar esta energía dorada sin romper el florero de mamá!

La voz aguda de Diana atravesó el silencio del despacho del Alfa. La niña de cinco años estaba de pie en medio de la habitación, con las palmas abiertas. Una esfera de luz dorada, del tamaño aproximado de una manzana,...

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