Capítulo 192

Ava

Fabián nos condujo a una pequeña sala de estar, donde preparó unas cuantas tazas de té con manos temblorosas. Mientras nos acomodábamos en los sillones mullidos, no pude evitar fijarme en las gruesas telarañas que colgaban de las esquinas del techo y en el olor a humedad de las telas viejas que...

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