14

Liliana

—Hola—me saludó una voz. Me giré y encontré a un hombre a mi lado, atractivo y claramente con unas copas de más, a juzgar por sus ojos vidriosos. Se inclinó hacia mí, rozando su hombro con el mío.

—Estoy esperando a mi novio—respondí, alejándome sutilmente, esperando que captara la indirec...

Inicia sesión y continúa leyendo