Capítulo 22 La rendija

La rendija

La puerta del patio no se abre sola.

El viento de La Dehesa empuja. No gira el picaporte.

Adrián llegó primero. La mano en el marco. No salió de un salto: miró el piso, el canto de la madera, el pasto pisado junto al umbral. M ya hablaba al auricular, la voz tan baja que parecía otra p...

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