Capítulo 27 Capitulo 27

Doce

Las Condes a las once y cuarenta y cinco no perdona a nadie que se quede quieto en una esquina.

Adrián no arrancó. El semáforo cambió dos veces. Ignacio ya se había perdido entre los autos, las manos en los bolsillos, el brillo chico todavía en la retina. Mateo seguía con la frente en el asie...

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