Capítulo 30 Capitulo 30

El auxiliar nos paró en la puerta de la sala.

—El menor no entra. El audio se va a oír. El juez no quiere que lo oiga.

Mateo apretó el dinosaurio contra el pecho. No discutió. Eso me dolió más que si hubiera pataleado.

—Me quedo en la banca —dijo—. Tomás se queda. Si alguien dice hielo, no vo...

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