Capítulo 24 Capitulo 24

Los días que no tienen auto

El miércoles no hay ruta. Hay luz en el laurel y el olor a pan que Rosa tuesta más de la cuenta, como si el exceso pudiera llenar el hueco que dejó el arcén.

Me despierto con la mano de Mateo todavía en la cintura y con la argolla girada hacia la palma. Él no duerme. Lo...

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