Capítulo 30 Capitulo 30

Capítulo 30 — El auto que se queda

El lunes no hay vueltas. Hay tres autos en el garaje y a Tomás durmiendo de a ratos en la garita, el teléfono en el pecho. Mateo me despierta con la mano en la cintura y con la voz baja.

—Hoy no sales. Mañana a las siete. Tres autos. Tú detrás conmigo. Tomás ...

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