Capítulo 27

Aurora cruzó los brazos, sus ojos se entrecerraron lo suficiente como para dejar claro que no iba a retroceder.

—No tienes que ponerte tan a la defensiva —dijo, su voz más calmada ahora, pero con un filo que me atravesó—. Solo era una pregunta.

Solo una pregunta.

Eso es lo que ella pensaba.

Apret...

Inicia sesión y continúa leyendo