Capítulo 59

Aurora

La cafetería estaba más ruidosa de lo habitual, cada mesa llena. Mi estómago se retorció al verlo, pero el hambre me empujó a seguir adelante de todos modos. Agarré mi bandeja con tanta fuerza que mis nudillos se pusieron blancos, escaneando la sala en busca de cualquier lugar—cualquier luga...

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