Capítulo 284

Seguí caminando por la cancha hacia ellos. Me observaban y el silencio se prolongaba. Mi mente seguía corriendo con pensamientos.

Lo siento, no soy Axel. Lo siento, no soy Zenon. No tengo devoción ciega y no creo que la lealtad supere la moralidad.

Y lo siento, de verdad lo siento, si esta decisió...

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