Capítulo 163 — La primera vez en años, espero equivocarme

Perspectiva de Vittorio

La oficina olía a whisky y a humo. Valentino ya estaba ahí, sentado detrás de mi escritorio como si fuera suyo.

Cerré la puerta.

Levantó la vista.

—¿Está dormida?

—Sí —dije—. Por fin.

Asintió, despacio.

—Tienes una pinta de mierda.

—Gracias —murmuré, sirviéndome un trago...

Inicia sesión y continúa leyendo