Capítulo 38: Los chicos de azul también mienten

POV de Selena

—Mierda— murmuré, pateando la puerta de nuevo. No lo suficientemente fuerte como para romperla, solo lo necesario para sentir algo. —Ábreme, soy Selena.

Estaba cerrada.

¿Qué diablos?

Intenté el pomo de nuevo. Nada. Cerrada.

Sabía que algo andaba mal desde el momento en que pisé e...

Inicia sesión y continúa leyendo