la razón de la reina

Esta vez, la sorpresa en el rostro de la Reina duró más de dos segundos. Duró hasta que emitió un sonido de asombro desde sus labios, similar al que resonaba en mi cabeza, similar a los que escuchaba de nuestros observadores, que aumentaban con cada minuto.

—Tú...—tartamudeó, con incredulidad en su...

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