sigilo III

Afuera hacía más frío que antes. ¿O era mi cuerpo apagándose?

Me envolví con mis brazos, inhalando y exhalando suavemente, necesitaba decirle a mi cuerpo que estaba aquí, al mando, pero mis piernas se sentían pesadas y a punto de ceder. Un paso más. Me repetía con cada paso que daba, hasta que salí...

Inicia sesión y continúa leyendo