Quafars II

—¡Diana! ¡¿Pero qué diablos?!

La mocosa se echó a reír, los ojos brillándole de anticipación y picardía mientras miraba alrededor del bosque.

Por desgracia, los Quafars no le prestaron atención. Si es que nuestros mirones eran siquiera los Quafars.

—Te voy a llevar de vuelta a casa ahora mismo —a...

Inicia sesión y continúa leyendo