Quafars vi

—¿El?

Esta vez escuché mi propia voz, cargada de incertidumbre y con un poco de esperanza.

—¿El? —volví a intentar, sin importar que ahora yo fuera el centro de atención.

A lo lejos, era consciente de que Diana se acercaba a mí, como si, al hacerlo, pudiera oír a El hablar en cuanto esta decidier...

Inicia sesión y continúa leyendo