cumpleaños vi

El aire estaba cargado de tensión cuando entré en el centro del campo de entrenamiento. Mi corazón latía con firmeza, no de miedo, sino con una especie de energía contenida que hacía que me picaran los dedos y que mi magia vibrara bajo mi piel. Emoción.

A mi alrededor, la multitud murmuraba, ciento...

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