subestimado ii

—¿Y ahora qué? —me preguntó Isla, mientras ambas salíamos del salón después de los anuncios.

A nuestro alrededor, los luchadores que se conocían se saludaban con fuertes carcajadas y apretones de manos, mientras ignoraban a los demás, como si mantener vivo un cierto odio les ayudara a ganar sus pel...

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