fascinación

ADAM 

Las vi irse. Las puertas apenas se habían cerrado cuando el silencio descendió de nuevo, más pesado que antes. Su aroma aún persistía: especias cálidas y tierra después de la lluvia. 

Sage. Incluso el nombre era una ironía. Una mujer así no necesitaba sabiduría para sobrevivir; necesitaba co...

Inicia sesión y continúa leyendo