charlas nocturnas III

¿Hablarle?

La pregunta me siguió como un desafío, suave e incrédula, y casi me reí en voz alta… ahí mismo, en la oscuridad de mi habitación, donde la ventana proyectaba una franja pálida de luna sobre las tablas del piso.

Darius lo había dicho como si fuera obvio, como notar cuando se apaga una ve...

Inicia sesión y continúa leyendo