discusiones nocturnas iv

Me quedé ahí sentada mientras las palabras de Makeh quedaban suspendidas en el aire como humo que se negaba a disiparse, enroscándose en mis pulmones quisiera yo o no.

Estás alimentándolo.

Enseñé los dientes y sentí cómo el calor me subía detrás de los ojos. Si trabajar con vampiros iba a quemar e...

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