discusiones nocturnas a través de

Las palabras de Makeh no hicieron nada por tranquilizarme.

Un reemplazo. La palabra se me agrió en el estómago cuanto más tiempo se quedaba ahí.

No heredero. No sucesor. Reemplazo. Algo destinado a ocupar mi lugar cuando yo me quebrara sin arreglo posible.

Se me torció la boca en una mueca antes...

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