en las cuevas iii

SAGE

El beso no debió haber ocurrido.

Ese fue mi primer pensamiento: no sorpresa, no enojo, sino un reconocimiento agudo, clínico, de que algo se había salido del guion.

La boca de Adam cayó de pronto sobre la mía, cálida e insistente, y durante un solo segundo suspendido mi cuerpo se quedó inmóv...

Inicia sesión y continúa leyendo